La evolución… ¿Es una línea o una red?

Los que me conocen o han leído mis textos saben que hay dos cosas que no me terminan de convencer: los estudios exclusivamente cuantitativos y las concepciones lineales o secuenciales. En este post me encargaré del segundo tema, mientras que del primero pueden leer algunas reflexiones en Digitalismo sobre la llamada “era del peta-byte“. Que los modelos lineales presentan grandes límites no es ninguna novedad. A las teorías de la comunicación les costó varias décadas abandonar el modelo de Shannon y Weaver según el cual la comunicación es una transmisión lineal de información. Uno de los aportes más importantes de la semiótica a los estudios de comunicación ha sido precisamente la definición de un modelo polémico-contractual de los procesos de producción de sentido. El emisor pone algo, pero también el receptor debe cooperar en la construcción del sentido.

Otro campo donde los modelos lineales gozan de óptima salud es en los relatos históricos o evolutivos.

La historia se presta muy bien para ser organizada y narrada a partir de una sucesión lineal de eventos. Este aplicación de los modelos lineales a los procesos evolutivos, llevada hasta sus últimas consecuencias, termina generando discursos míticos embebidos de ideología y fe en el futuro (ver mi serie de posts sobre el mito de la web 2.o). ¿Cómo pensar un proceso evolutivo sin caer en las simplicidades de los modelos lineales? ¿Es posible complementar la lectura lineal con otras perspectivas que nos permitan ver/hablar de otra manera los procesos evolutivos?

Podemos pensar la evolución de un sistema a partir de otras metáforas. Por ejemplo a partir de la metáfora de la red. Si miramos a la evolución desde esta perspectiva, tendremos un panorama diferente. La red sociotécnica (un concepto propuesto originalmente por Pierre Lévy) está compuesta por  tecnologías, lenguajes, sujetos y procesos de producción/apropiación. En determinados momentos, algunos componentes de la red se vinculan entre sí, comienzan los intercambios y un área de esta geografía entran en estado de hiperactividad. Un par de ejemplos me ayudarán a aclarar esta idea:

1) A mediados del siglo XV se unieron varias tecnologías y saberes (la prensa para hacer vino, el alfabeto fonético occidental, el trabajo del metal de los orfebres, el papel, las técnicas de encuadernación, etc.) y se produjo un fenómeno emergente que, tal como nos enseña McLuhan,  afectó a todo el sistema cultural: la imprenta. Sin la unión de esos componentes, en un lugar y un tiempo preciso de la red sociotécnica, la imprenta no hubiera nacido. Los chinos, al no contar con los mismos componentes -les faltaba sobre todo el alfabeto fonético- no pudieron sacarle todo el jugo a la impresión con caracteres móviles, por lo que la imprenta china no terminó siendo una “killer application”.

2) A principios de la década del 1980 una serie de tecnologías entraron en estado de agitación y se unieron entre sí: la computadora Apple Mac con interfaz gráfica, las impresoras láser de HP y el lenguaje PS (Post-Script) de Adobe. Esta unión generó un proceso de agitación en la red sociotécnica que derivó en la emergencia del Desk-Top Publishing (DTP) y el comienzo de una larga transformación en las formas de producir y consumir la comunicación. Sin la confluencia de esos componentes, la historia hubiera sido diferente (de hecho, los ordenadores personales con interfaz gráfica existían en el mercado desde finales de los ’70, pero no habían tenido éxito comercial).

Como vemos, la confluencia de una serie de elementos técnicos, cognitivos, culturales, etc. en un lugar y en un momento preciso de la red sociotécnica da lugar a la emergencia de nuevas configuraciones. Podría decirse que en este momento de la red sociotécnica el sector de los dispositivos móviles está atravesando un momento de gran agitación. Estas pequeñas interfaces están estableciendo intercambios y contaminaciones con numerosos puntos de la red sociotécnica. Los dispositivos móviles pueden ser vistos como el punto central de una galaxia con conexiones hacia la televisión, internet, fotografía, música, aplicaciones informáticas, etc. No es para descartar que dentro de algunos años este sector de la red alcance un punto de equilibrio y la agitación se traslade a otra área del universo sociotécnico.

Estas agitaciones en momentos y lugares diferentes no llegan a ser plenamente comprensibles si las estudiamos a partir de una serie lineal de transformaciones tecnológicas. El pensar en línea se reduce a mirar hacia atrás y adelante, en cambio el pensar en red nos obliga a buscar conexiones arriba y abajo, a derecha e izquierda, sin descartar el pasado (“atrás”) ni el futuro (“adelante”).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: