Occupy Semiotics (Hacia una semiótica del Big Data).

Terminaré el 2012 con un post polémico. No tengo intenciones de arruinar las fiestas de fin de año a ningún colega: simplemente me interesa comenzar el 2013 con buenos intercambios y conversaciones… Desde hace años me preocupan las continuidades de la semiótica. O mejor: me intranquiliza la falta de discontinuidades. Dicho en otras palabras: desde hace unas décadas la semiótica de matriz latina prácticamente no ha generado nuevos modelos teóricos. Y aclaro lo de “latina”: me refiero a la semiótica generada en las redes de conversaciones teóricas que emergieron en los años 1960 en un arco de países que comienza en Italia, sigue por Francia y atraviesa toda América Latina hasta llegar Brasil y la Argentina).

Veron Eliseo - La Semiosis Social (236pag)

Si bien en América Latina la semiótica supo generar conceptos que abrieron nuevas perspectivas -desde mediatización (Verón) hasta dispositivo (Steimberg y Traversa)- en Francia e Italia el campo se ha mantenido en gran medida anclado a los modelos teóricos nacidos entre los años 1960-1980, limitando su accionar a la aplicación del método generativo (Greimas) o interpretativo (Eco). Esta competencia epistemológica entre dos modelos teóricos -¿quién lava más blanco, el cuadrado semiótico de Greimas o el triángulo de Peirce?- ha encontrado en algunos países latinoamericanos un terreno fértil para su reproducción (si, estoy hablando de Brasil).

Obviamente hay excepciones, pero son precisamente eso, rara avis del territorio académico. En el mundo anglosajón las cosas son diferentes: la semiótica dialoga con otras disciplinas (desde las ciencias cognitivas hasta la biología y la teoría de la complejidad), explorando de esta manera nuevos territorios epistemológicos. Esta doble vertiente de la semiótica emergió con claridad durante el Congreso Mundial de Semiótica organizado en La Coruña en el 2009 (ver mi post Semio 2009: lenguajes, distancias y traducciones imposibles (por ahora)). Estoy convencido que la semiótica -como cualquier otro campo del saber- crece en dos momentos: 1) cuando se confronta con nuevos objetos de estudio (por ejemplo el análisis de las nuevas textualidades digitales e interactivas), o 2) cuando dialoga con otras disciplinas. Si, como escribí en Hipermediaciones (2008), las teorías son conversaciones, esos intercambios con otros campos del conocimiento son fundamentales para el enriquecimiento de una disciplina científica.

The end of science?

Gran digresión. En julio de 2008 la revista Wired anunciaba The end of science. A los estrategas de Wired les encanta repartir certificados de defunción: the end of science, the end of blogs, the end of the web… En ese número Chris Anderson anunciaba la llegada de la era del Petabyte y el fin de las ciencias sociales y humanísticas basadas en métodos cualitativos: todo, absolutamente todo, se puede analizar, comprender e inclusive predecir a partir del estudio de las inmensas bases de datos. En un par de líneas Anderson se cargaba unos cuantos siglos de pensamiento científico social:

“Out with every theory of human behavior, from linguistics to sociology. Forget taxonomy, ontology, and psychology. Who knows why people do what they do? The point is they do it, and we can track and measure it with unprecedented fidelity. With enough data, the numbers speak for themselves.”

Viegas-UserActivityonWikipedia

Si les interesa este debate les recomiendo la lectura de mi larga reseña del artículo de Anderson y los debates que el mismo generó (primera, segunda y tercera parte). En medio de ese debate afloró un texto de Paul Bouissac que, aprovechando el avance de las lógicas cuantitativas, metía el dedo en la llaga semiótica:

“What becomes of the science of signs in the age of digital representation and simulation? Why are not most semioticians engaged by these challenges? Can semiotics survive the Petabyte Era, then the Exa, Zeta, Yotta information universes that are on our doorsteps? The obvious answer to the questions raised by this editorial is: yes, as long as semioticians become better informed and can adapt their models and tools of inquiry to this new epistemological environment. They will also have to demonstrate their relevance to the advancement of knowledge in this context.”

Me gustó en ese momento y me gusta hoy el planteo de Bouissac. La semiótica -y hablo de este campo porque es el que mejor conozco y donde me muevo, si bien lo que estoy a punto de decir afecta a casi todas las ciencias sociales- se encuentra a años luz de estas discusiones. Una buena parte de la investigación semiótica sigue empantanada en discusiones improductivas o atrapada en modelos teóricos incapaces de aprehender las mutaciones de la semiosfera. Como dice Bouissac, la semiótica debe adaptar sus herramientas a este nuevo ambiente epistemológico.

Hacia una semiótica del big data

No se trata ni de rechazar lo cuantitativo ni -como hace Anderson- de ensalzar los números hasta eclipsar cualquier otra fuente del conocimiento. El objetivo, por el contrario, sería aprender a leer esas grandes masas de datos que la Era del Petabyte nos pone a disposición, indagar en sus causas y elaborar modelos interpretativos.

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Autores como Franco Moretti -quien analiza la evolución de la literatura aplicando modelos darwinistas y cuantitativos- y Brian Vickers -un estudioso de la obra de Shakespeare- están abriendo nuevos caminos en las humanidades con sus estudios cuantitativos. Veamos el caso de Moretti. Trabajando en los estudios literarios, se tomó el trabajo de cuantificar la producción novelística en el siglo XIX y convertir los datos en mapas, gráficos y árboles. Moretti ha indagado en la evolución de los géneros, la difusión de las traducciones, los recorridos geográficos o las relaciones entre los personajes. Al trabajar con datos cuantitativos Moretti ha desarrollado una mirada -definida como distant reading- que ha levantado no pocas polémicas en las humanidades.

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Bouissac va todavía más allá. En un contexto de apertura y exploración de un nuevo entorno epistemológico el canadiense reinvidica el análisis y el tratamiento de grandes masas de datos y, sobre todo, la aplicación de nuevas formas de visualización de la información. El canadiense señala al proyecto Image and Meaning de Harvard como una excelente experiencia a tener en cuenta. Es ahí, en el cruce entre visualización, complejidad e interpretación, donde la semiótica puede decir muchas cosas útiles, a condición de saber explicarse pero también de encontrar oídos dispuestos a escucharla.

Occupy Semiotics

Hace un par de años, en un artículo (Semiotics in the Age of Transformation) destinado a reseñar el famoso libro The Fourth Paradigm: Data-Intensive Scientific Discovery, Paul Bouissac volvió a insistir en la necesidad tender puentes entre los estudios semióticos y el reino cuantitativo del big data. La nube (la famosa cloud) está pidiendo a gritos investigadores capaces de analizar patterns, identificar continuidades y discontinuidades.

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Según Bouissac

In this age of transformation, semiotics must move from a data-poor and speculation-rich endeavor to a full engagement with its new epistemological environment (…) Research must move from a situation in which, in centuries past, the quantity of data was manageable within the scope of human working memory to an age of data availability that transcends the capacity of the relatively simple algorithms of the nineteenth-century methods of scientific discovery. When data reach the level of terabytes and keep increasing in quantity and quality, new ways of progressing on the path of human knowledge are needed (…) The data stored in the clouds are neither more nor less a part of us than those recorded in books and individual memories.

Esta semana Paul Bouissac volvió a la carga en su editorial de Semiotix con una polémica invitación a “occupy semiotics” que no tiene desperdicio. Transcribo a continuación algunos de los párrafos más efervescentes:

  • Contemporary semiotics unfortunately tends to be a set of text-producing algorithms which run on their own steam like mad machines with little concern for empirical constraints.
  • Semiotics originated in nineteenth century speculations on signs with the explicit goal of founding a new science (…) The concepts and models which were then put to use in this new, mostly secular discourse were borrowed from ancient Western theological and philosophical terminologies and intellectual traditions, an ideological load they continue to carry.
  • Today’s students of semiotics are confronted by a grand multi-stream narrative which articulates a catalogue of categories which portends to describe the whole of natural and cultural processes. These axiomatic propositions are marketed as a doctrine grounded on self-evident epistemological truths which are irrefutable, that is, unfalsifiable.
  • During the twentieth century, semiotics in its many hues has taken the form of a dogmatic discourse.
  • Semiotics has thus become a kind of epistemological territory owned by high-profile individuals and institutions which endeavor to perpetuate their dogmatic doctrines.
  • None of the most urgent problems encountered by humans today can be solved by semiotics as it is marketed in contemporary academic institutions. 
  • “Occupy semiotics” means: reclaim the right of addressing the problems of the evolution and development of information processing, meaning-making, representing and communicating with the resources provided by the current state of knowledge, not in view of the philosophical speculations of another age. (…) Forget Saussure and Peirce: Start thinking anew!

Como dice Paolo Fabbri en El giro semiotico el business de la semiótica es desarrollar modelos teóricos, aplicarlos y volver a la teoría para perfecccionarlos y vuelta a empezar. Si no se renuevan esos modelos la semiótica, con mucha probabilidad, seguirá perdiendo espacio académico y dejará de ser percibida como un útil instrumento de análisis y, al mismo tiempo, un generador de pensamiento crítico. Como dije al comienzo de este post, no pretendo que a ningún amig@ semiótic@ se le atragante el panettone este fin de año. Sólo me interesa introducir el debate y recabar críticas, opiniones y propuestas para seguir charlando durante el 2013. El tiempo se anuncia nublado (cloudy) y, si no abrimos el paraguas, corremos el riesgo de terminar ahogados bajo una lluvia de datos.

UPGRADES

Un par de horas después de la publicación de este post ya tenía un comentario a cargo de José María Paz Gago, Secretario General de la IASS/AIS, y una invitación para asistir a un congreso y debatir esta cuestión. Desde ya agradezco los comentarios -sobre todo si son críticos, como el de JMPG- e invitaciones. Espero que otros colegas se sumen a esta conversación! Este tipo de debates son uno de los mejores indicadores de la vitalidad de una disciplina científica.

A la hora de hablar de estudios cuantitativos aplicados a las humanidades, no podemos dejar de mencionar las experiencias de Lev Manovich y la llamada Cultural Analytics: “Cultural Analytics is the use of computational methods for the analysis of massive cultural data sets and flows, asking questions interested for humanites. The ultimate goal of cultural analytics is to create more comprehensive and inclusive understanding of human cultural evolution using all digitized cultural artifacts in any media. Its other aim is to be able to map in detail and in real-time the global cultural flows using social media data…”

Más info aquí: http://lab.softwarestudies.com/2008/09/cultural-analytics.html 

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22 Comments

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  1. RESPUESTA A SCOLARI
    No sólo no nos amarga el amigo Carlos Scolari las Fiestas de Navidad y Fin de Año sino todo lo contrario: lejos de una descalificación facilona como alguno pudiera esperarse, el flamante profesor de la Pompeu Fabra (la crème de la Universidad catalana) -a quien admiro y aprecio de veras desde hace años- propone un debate enriquecedor y estimulante al que me sumo entusiasta.
    Si la conclusión de su post es alentadora, los prolegómenos me parecen menos convincentes: admirado por el mundo académico norteamericano quizás Carlos obvia los avances de la semiótica parisina, en la línea de la propuesta tensiva, que es una evolución teorética incuestionable, nos guste o no nos guste. La semiótica existencial o las renovadoras propuestas de la semiótica de la revelación, o la misma semiótica creativa, mucho mas modesta, surgidas en Europa tampoco me parecen despreciables.
    Pero la preocupación central del investigador hispano-argentino es en realidad una reorientación del objeto (¿el mundo digital?) aunque él lo interpreta como necesario aggiornamento del método e incluso como necesidad de nuevos modelos teóricos, que echa de menos en el contexto de la semiótica latinoamericana…
    Yo sería más cauto en la solicitud de tales modelos teóricos nuevos en tiempos de pensamiento débil y soy totalmente escéptico en deducir que ocuparnos del paradigma digital, la cuantificación masiva de datos empíricos aportada por la tecnología informática, aportaría necesariamente algún modelo teórico nuevo.
    Sigo desde hace años el florecimiento de las llamadas Digital Humanities pero -la verdad- espero de ellas muy poco en el campo de la teoría y las considero unas herramientas -utilísimas y valiosísimas sí- para almacenar, gestionar, conservar o proporcionar materiales e información.
    Carlos Scolari siempre ha sido un ejemplo para mí de trabajo, inteligencia y buen hacer. Su preocupación por estar “a la última”, por hacer investigación de vanguardia, por tocar los objetos recién salidos del horno tecnológico y transmediático, le honra, or supuesto, pero ello no le quita valor al investigador de retaguardia, al que reflexiona con calma sobre objetos analógicos, los de toda la vida…
    Acogerse al magisterio de Paul Buissac no es mala cosa y sus recomendaciones nos sirven a todos siempre, pero la transdisciplinariedad es una seña de identidad de la semiótica desde Peirce.
    La semiótica ha dado muchos frutos, la mayor parte de ellos cuando ya había dejado de “estar de moda”. No es bueno para las disciplinas, métodos y teorías perseguir la fama, estar en boga… porque la moda es efómera.
    Comprendo muy bien las preocupaciones de Carlos Scolari que comparto con estas leves matizaciones. Son legión los semióticos que se ocupan del medio digital porque en él vivimos, nos comunicamos y -casi diría- en él existimos, pero la semiótica tiene que ser ella misma y no debe dejarse llevar -creo yo- por los vientos y las circunstancias del momento.

  2. Creo que es el fantasma del positivismo que vuelve cada tanto. siempre esta la fantasia “material” de poder cuantificar el sentido. La tuvo A. Moles con la estetica, Pet¨ofi con el Principito, y el Grupo de Lexicometria de St.Cloud con el discurso politico, pasamos la deca del 90 con las inscripciones cerebrales.
    Obviamente no creo en el paradigma del sentido “inasible” que inicio Croce y continuo todo el idealismo antes que la teorias textuales de Barthes, Metz, destruyeran esa ilusion.
    Creo que hay corrientes que van y vienen en las ciencias sociales, el materialismo idealista es uno.
    Lo que tienen las ciencias sociales es precisamente eso, son sociales (parcialmente cuantificables).
    La semiotica forma parte de las ciencias sociales, el sentido no pude no ser social (vedi Verion).
    Pero en realidad lo que me parece fascinante – y aqui paso un anuncio comercial- es que Eco habia visto todo esto con mucha anticipacion: la eleccion del punto de vista enciclopedico y del modelo peirciano es la eleccion de un modelo de sinopsis, de una convergencia de niveles, tiene la forma de una red Facebook (muchos planos, muchos dispositivos, muchos soportes, pero sobre todo muchos emisores y muchas conexiones, muchos sentidos lacunarios).
    Por eso el modelo greimasiano produce ese efecto de obsolencia inmediata, aunque todavia pueda ser util en una categorizacion de modelizaciones en,por ejemplo, el discurso politico (el discurso mas cercano, como tipologia, a la retorica pero tambien al posicionamiento de una marca). Y no es por azar que Floch encontro, presisamente en Greimas, un excelente anclaje para sus analisis de las estrategias de marca.
    Tal vez lo que esta en crisis sea la nocion de “modelo”.
    Desde Lille y a punto de tomar un parcial de mi materia “Teoria y modelos de la comunicacion”, vasto programa!
    Felices fiestas!
    Lucrecia

  3. Lo que este debate estimulante está demostrando es que hay una nueva generación de semióticos argentinos pidiendo paso… Precisamente lo que Carlos Scolari echaba de menos al principio de su post. A la brillante generación de veteranos aquí ya evocada – Verón, Steimberg, Traversa…- está sucediendo otra generación dinámica y activa: Escudero, Fernández, Carlón, el propio Scolari… Tienen voz propia, empuje teórico para analizar los medios antiguos, modernos y postcontemporáneos, y presencia en el panorama latinoamericano e internacional.

  4. Gracias desde ya por los aportes. Yo creo que en el post terminé cruzando dos temas que pueden tener (o no) una relación directa:
    1) La repetición monocorde de las metodologías tradicionales de la semiótica.
    2) La aparición de nuevos objetos de estudio y nuevas hibridaciones interdisciplinarias.
    Al mezclarlas en el mismo post parecería que 2) sería la única vía de salida a 1), cosa con la que no estoy de acuerdo. Como se dice en otra parte del post, la semiótica avanza cuando entabla diálogos con otras disciplinas o cuando se confronta con nuevos objetos de estudio.

    Respecto a 1), por un lado se han consolidado ciertas formas de análisis (oposición, triángulos, cuadrados y nonágonos) que, como cualquier otro modelo, a veces sirven y a veces no. Lo que noto es un “culto al método”, o sea “el método por el método mismo”, que termina por abortar el intento de descubrir cosas nuevas y limitan el conocimiento crítico del mundo que nos rodea. No soy tan radical como Bouissac (“Forget Saussure and Peirce!”) pero tampoco podemos pasarnos la vida académica poniendo velitas en el altar de nuestro metodólogo favorito.

    Respecto a 2), yo no metería en la misma bolsa -como me parece que hace Chema- todo lo que él denomina el “mundo digital”. Una cosa es estudiar desde la semiótica el hipertexto y las arquitecturas de la información, otra muy diferente una semiótica de las interfaces y las interacciones (un campo que intenté abrir con mi libro “Hacer Clic” del 2004) y, por nombrar una más, las enormes masas de datos que podemos obtener “haciendo clic” en las bases de datos digitalizadas. Lo que Bouissac propone -y yo adhiero- es analizar esas configuraciones emergentes de la red aplicando la semiótica. O sea, considerar al “big data” COMO SI FUERAN TEXTOS. Ahí la semiótica tiene mucho para decir!

    Reflexiones finales:
    – Interesante lo que propone Lucrecia de poner en discusión el concepto de “Modelo”. Como cité a Fabbri en el post, ese es uno de los conceptos fundamentales del funcionamiento de la semiótica. Si no producimos “modelos” interpretativos… ¿Cuál es nuestro business?
    – Acuerdo que la semiótica siempre mantuvo diálogos interdisciplinarios. Todas las disciplinas lo hacen. Pero hay momentos y lugares de mayor o menor interdisciplinariedad: Lotman y la teoría cibernética, Jakobson y teoría de la información, Eco y las ciencias cognitivas… Este tema- LA INTERDISCIPLINARIEDAD DE UNA DISCIPLINA CIENTÍFICA- sería un hermoso objeto para estudiar… aplicando métodos cuantitativos que reivindico en el post. Habría que digitalizar las obras del corpus teórico (sobre todo la bibliografía citada al final de cada volumen), cuantificar y de frente a nuestros ojos emergería un mapa de la interdisciplinariedad de la semiótica a lo largo del siglo XX. Veríamos zonas (autores) y momentos de mayor interdisciplinariedad (y podríamos ver a quién se cita, y en qué cantidad). Este tipo de análisis no descarta otros acercamientos, pero ofrece un ejemplo de “distant reading” (Moretti dixit) difícil de conseguir analizando textos de forma individual.

    Nota final: hace 4 años que trabajo en la UPF, o sea que ya dejé de ser “flamante” profesor. Y hace 22 años que me fui de Argentina, o sea que de “nueva generación de semióticos argentinos”, poco y nada. Sólo me apunto para los partidos de la Selección 😉

    • respondo rápido que estoy en épocas de ‘big jobs’:
      – clara y orgullosamente me incluyo entre los jóvenes semióticos de latinoamérica, jaja
      – creo que así como los comunicólogos deberían dejar de hablar casi en exclusividad de los elementos de semiología de Barthes como ‘la’ semiología, deberíamos dejar de pensar en la semiótica de los medios de los ’80 como la única semiótica existente
      – parafraseando a Metz, ‘nunca nadie vió a la semiótica’ que,si existe, deberá defenderse por sí misma, dado que esa una señora bastante madura y autosuficiente
      – lo que me interesa es cómo la/s disciplina/s que practicamos, más o menos exclusivamente, se hacen cargo de los temas que me preocupan, en mi caso las mediatizaciones
      – me parece que el ejemplo de Carlos de cuantificación no es el más interesante (acuerdo con Lucrecia); creo que la clave es la producción brutal de datos cuanti que genera un sólo individuo promedio en su navegación por las redes; para el análisis de esas ‘acciones’ codificadas harán falta las concepciones del micromodelling combinadas con datamining (para mi gusto en pañales todavía) con poderosos modelos etnosemióticos a construir
      – no deberíamos confundir resultados de análisis con representaciones de esos resultados, ambos temas con complejidad propia
      – estoy de acuerdo con que hay que trabajar para lo que viene pero, mientras no neguemos su importancia y presencia, mirar al pasado suele ayudarnos a salir de la pura lista para construir estatutos ordenadores del saber y de la acción

      • Cómo creerle al autor si se dice semiótico y navega en las ciencias sociales…su bibliografía es francamente chafa, lo que se acabó fue la pretensión de ser ciencia, de los métodos cualitativos y cuantitativos…tan sólo los trabajos de Alison Mc Mahan o de Bruce Isaac, lo sacarían de la mentira de tan trabajo que sólo provoca el escándalo de un pedo enfrijolado…

      • Estimado Ignacio: este es un blog donde se discuten temas académicos y científicos relacionados con la comunicación digital interactiva. Si te interesa participar en el debate la única condición que pongo -en tanto autor del blog- es que los comentarios sean respetuosos y hagan aportes. Si tienes algo para aportar, adelante, pero con argumentos y sin despreciar los aportes de los demás participantes.

    • Modelo y modelos

      Ayer mismo tuve el parcial de Teoria y Modelos de la Comunicacion y realmente este intercambio me resulto de mucha utilidad. Que es un “modelo”? es una hipotesis con un diseno de respuesta. Eco hipotiza que el sentido tiene la forma de una red de sinapsis y que es un re-envio constante (es decir, tiene la forma de una enciclopedia), Jakobson, que estaba en una etapa digamos prehistorica con respecto a todo lo que paso despues, tiene un modelo lineal de la comunicacion -su celebre modelo de las funciones del lenguaje en 1962, pero AUN asi es valido.
      Para no hablar del Two-steep flow communication de Katz -aun mas antiguo que el de Jakobson- de absoluta actualidad para el marketing.
      Creo que lo que esta ocurriendo, mas que olvidar a Peirce y a Saussure – es que hay superposicion de modelos, como capas superpuestas, que es como en realidad funcionan los medios: la radio no mato la escritura, la tv no desplazo el cine, internet no acaba con la tv, los medios se superponen porque tienen horror al vacio. Y no hay sociedad con vacio comunicativo. Grande Calabrese con la era neobrarroca y de paso un homenaje a ese gran amigo y teorico de la semiotica italiana.
      En esta altura, creo que esta mas cercano a como funcionan las NTIC las reflexiones de Eco que las de Greimas o Saussure, obviamente. Pero la idea que el sentido es siempre diferencial (Levi-Strauss dixit) es, en el fondo, un concepto digital.
      Lo que veo apasionante de este momento es la rapidez de la transformacion tecnologica de los soportes y el desafio para nosotros, estudiosos del sentido, es como aborarla.
      Dos pistas: el concepto de convergencia que me parece cruciales para entender a la post cultura de masas y el tema de la identidad en la red y de las nuevas narraciones. Ya ven que son temas claves tambien para la semiotica (pienso en Chema Paz Gago y sus trabajos en literatura y obviamente en Scolari).
      Tenemos semiotica para rato, al menos si sobrevivimos a este viernes!

  5. 1. Plenamente de acuerdo con la crítica a las “grilles”, cuadrados y demás restos arqueológicos de la semiótica formalista… Pero -salvo a efectos pedagógicos- pienso que es un estadio de la semiótica absolutamente superado…
    2. Plenamente de acuerdo esta vez con Lucrecia en esa tentación de caer de nuevo en un positivismo empírico cuantitativo.
    3. Personalmente, en el Grupo de Investigación LITECOM que dirijo trabajamos con las nuevas formas de la ficción en el soporte digital: ciberteatro, ciberpoesía, narrativas interactivas. Ahí sí encuentro un fenómeno comunicativo nuevo que exige respuestas nuevas por parte de la semiótica.
    4. La selección… ¿argentina? En eso sí te equivocas, querido Carlos, !pásate a la selección de tu país de adopción, hombre! Tendrás más satisfacciones, seguro…
    Un abrazo

  6. Hola:
    Soy Gabriela Pedranti, comunicadora con gran interés por la semiótica (disciplina con la que trabajo en los ámbitos académico y “comercial-aplicado”, para llamarlo de alguna manera, junto con Ximena Tobi).
    La semana pasada nos reunimos con Carlos Scolari (a quien también sigo y admiro desde hace años, igual que a José Luis Fernández y a Lucrecia Escudero), para hablar sobre un evento que se llevó a cabo en Londres este año y que en 2013 será en Barcelona. Ríanse tranquilamente con el nombre: Semiofest, a celebration of semiotic thinking. Algunos de los participantes de la primera edición aportaron algunas ideas muy interesantes para ir abordando el cruce del “big data” y la semiótica: Darío Campagno desde Italia, con un logaritmo que ayuda a comprender tuits desde una perspectiva de sentido (al mostrar los resultados de su ejemplo sobre gaseosas, organizados en tres grandes tendencias, repetía una pregunta, con fuerte acento italiano: “why four, why four?”, en clara referencia al cuadrado semiótico). En Polonia también están intentando pensar los impactos de la publicidad televisiva (que sigue siendo un tema principal por esas tierras) desde una herramienta que integre datos y algunas interpretaciones… Al menos parecen interesantes puntos de partida, que iremos viendo hacia dónde nos llevan. Hubo también una mesa de debate interesantísima sobre diseño y semiótica, y los diseñadores planteaban que ellos la utilizan como herramienta creativa y no sólo analítica (hubo cada ejemplo de diseñadores industriales que jamás se hubieran imaginado a priori…)
    Y me voy a permitir brindar esta Nochevieja con el grito de guerra que abre el debate: Occupy semiotics! Salú.

  7. Hola Gabriela, muy interesante lo que escribis. Estamos en un momento de experimentacion fuerte, como cuando la medicina exploraba territorios nuevos en la circulacion de la sangre… y de pronto, zaz! haces el descubrimiento…
    Lo que me parece importante en la serie de temas que abordas (se puede hace una lista de temas para doctorado) es la idea del metodo. Es cierto: hay que trabajar con un metodo, una metodolgia de abordaje para organizar ese material “heterogeneo” como diria Saussure para referirse a la lengua, en un corpus de trabajo. Y luego, como dice Carlos Scolari, la mirada transdisciplinaria. Ahora mismo esta toda Francia discutiendo la nueva curricula universitaria: como aprender hoy? que objetos dejar y de cuales prescindir? como es la forma de la nueva economia del conocimiento que reemplaza a las industrias culturales caras a Morin (vidente en 1957!). Ahi no se trata ya de la semiotica, sino de como se transforma una institucion milenaria.
    Mas tarde, mas noticias para este boletin!

  8. Un post que ejemplifica lo que Lucrecia llama “la superposición de modelos”… ¿Qué es Twitter? ¿Una red social? ¿Un sistema de broadcasting (Lady Gaga y sus 32 millones de seguidores) https://hipermediaciones.com/2011/06/18/twitter-y-el-ornitorrinco/

  9. Creo que tanto Lucrecia como Carlos plantean (con respecto al sistema educativo y a Twitter) un tema que hoy es primordial y sin embargo, dificilísimo: replantear nuestros marcos de referencia y pensamiento para entender y ubicar (me atrevo a opinar que más desde una mirada transdisciplinaria, para lograr una sistematización flexible, frente al método rígido) fenómenos que cambian con una velocidad asombrosa. En este contexto, resulta muy complicado encontrar la linterna que nos ilumine el camino a seguir… Una herramienta como Twitter (por llamarlo de alguna manera) es una buena opción para estar actualizados sobre los más diversos temas que nos interesen. Me parece que por un lado, es como el viejo newsclipping (donde también había un proceso de edición desde el lector, o al menos quien preparaba la selección), pero evidentemente sobre las publicaciones ya filtradas… También funciona como una red para vincularse profesionalmente, y (lo que para mí es una diferencia fundamental con Facebook, por ejemplo), hay una mayor regulación o curación desde la “inteligencia colectiva” para encontrar y filtrar contenidos interesantes.
    Y cada vez que doy clases, con el paso de los años (algunas sobre introducción a la semiótica y otras vinculadas a la escritura y diferentes roles de los comunicadores), voy sintiendo que quizá deberíamos volver a la paideia, al menos por ámbitos: la fragmentación (algo que sigue funcionando en demasiados ámbitos académicos), no prepara adecuadamente para el mundo real, donde se cruzan narraciones, datos y novedades a cada instante… Por eso me gusta la “fluidez” de Twitter, es como ir transitando qué pasa en las áreas que nos interesan, sin desesperarse por mantenerse actualizado en soledad; el compartir y comunicar en el sentido original de estas palabras permiten una fabulosa y constante experimentación (en la que permanentemente vamos haciendo descubrimientos…)
    Para seguir pensando sobre estos fenómenos, les dejo algunos enlaces interesantes:
    – Una breve crónica sobre la charla de Geert Lovink sobre Facebook, en el CCCB de Barcelona, dentro del ciclo “Ciudadanía, internet y democracia. ¿Una nueva esfera pública?” http://aroundbarcelona.com/?p=4932
    – Un manual sobre curación de contenidos en la red, de la gente de Brainpickings.org
    http://www.brainpickings.org/index.php/2012/03/09/curators-code/

    ¡Saludos!

    • Una respuesta a Gabriela Pedranti y a Carlos Scolari

      Leyendo vuestros comentarios recuerdo la acertadisima frase de Umberto Eco: “estamos produciendo una teoria para el proximo jueves” cuando se referia…al analisis de los médios de masa! Seguimos en la misma situacion pero agravada: el gap tecnico y temporal entre los descubrimientos de las NTIC y la produccion de la teoria -que requiere una apuesta a distancia, un tiempo transcurrido para su verificacion- se hace cada vez mas grande.
      De alli la espectativa sobre una renovacion de los “modelos” que se le requiere a la semiotica, disciplina del sentido que se habia propuesto como uno de los “relatos totalizantes” de la decada del 70.
      La semiotica tiene un territorio de competencias adquiridas: los objetos textuales, cada vez mas complejos con la puesta en relieve de un entramado de soportes y de intertextos. De modo que una primera aproximacion me parece el concepto de “mecanismo” : como funcionan estos textos? cuales son sus mecanismos narrativos? y transnarrativos?
      La semiotica ha trabajado inuaguralmente con los medios de comunicacion ahi donde nadie queria estudiarlos: en su matrice estrucutral. Ese es un saber – el de las tipologias y el de los funcionamientos enunciativos – que podemos “exportar” como hipotesis a los multimedios y a los nuevos medios.
      A condicion que no se crea -como en los 70 – que se trata de un relato omnicomprensivo

  10. Resulta muy enriquecedor leer los comentarios que aquí se exponen, así como el post motivador del autor. En particular, sobre esos objetos nuevos de análisis, encontraremos en ellos también viejas lógicas, tal vez esa es la hipótesis que se me ocurre. El fantasma positiva no es algo que se haya quedado solo en el seno del mundo académico, ha sido puesto en escena y hasta me atrevería a decir que es una forma de mirar y significar el mundo presente.

    En mi caso, trabajé las formas de representar los sondeos de preferencia electoral en la prensa peruana y vaya que me encontré con muchas sorpresas. En ese sentido, tal vez la clásica oposición entre lo cuanti y lo cuali, no ayuda mucho porque todo se mezcla y se combina: la evolución estadística se transforma en relatos épicos o melodramas, los “números” en gestos emocionales. Se les coloca como oráculos con la complicidad de los mismos matemáticos y estadisticos.
    Esto que se propone como el Big Data ¿podría tener la misma lógica? Ya que está de moda los relatos apocalípticos en estos días, un canal como HISTORY CHANNEL exponía sobre un “desconocido” que veía en los datos informáticos predicciones del futuro y un “científico” que encontraba aciertos en dichas predicciones.
    Me parece que hay cierta intoxicación y fascinación en las grandes cantidades de datos; y una anemia enorme de discernimiento de estos fenómenos que la semiótica y otras disciplinas pueden suplir.

    Sobre la producción de modelos teóricos, concuerdo que hay cosas que son mejores cuando se cocinan a fuego lento, pero al mismo tiempo depende de muchas variables contextuales y del lugar que ocupa la ciencia y su promoción en cada país.

    Muchas gracias por sus reflexiones… y felices fiestas.

  11. Otro aporte interesante: Lev Manovich y la llamada Cultural Analytics > “Cultural Analytics is the use of computational methods for the analysis of massive cultural data sets and flows, asking questions interested for humanites. The ultimate goal of cultural analytics is to create more comprehensive and inclusive understanding of human cultural evolution using all digitized cultural artifacts in any media. Its other aim is to be able to map in detail and in real-time the global cultural flows using social media data…”

    Más info aquí: http://lab.softwarestudies.com/2008/09/cultural-analytics.html

  12. Me acordé de otra iniciativa, es más bien para análisis mediático (vi una demo con noticieros, frame a frame), pero puede ser interesante para algunos casos (tienen material para docencia): http://multimodal-analysis.com/products/multimodal-analysis-image/

  13. Aquí algo de información sobre Big Data y la última campaña de Obama: http://www.gutierrez-rubi.es/2013/01/03/big-data-y-politica/
    ¿Por qué no pensar en un acercamiento entre estos datos y ciertas formas de análisis de discurso político (pienso en Verón)?

  14. Reblogged this on mahb_cv.

  15. Hi, i think that i saw you visited my website so i came to “return the favor”.
    I’m attempting to find things to improve my site!I suppose its ok to use a few of your ideas!!

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