En mis recientes charlas en Buenos Aires abordé algunos fenómenos discursivos que se manifiestan en el mundo académico, desde la permanencia de conceptos zombis (palabras que seguimos utilizando por inercia) hasta la proliferación de neologismos. Hoy quiero hablar precisamente de un concepto de nuestra propia cosecha: esclavertad. Es una categoría que nos permitió acercarnos al complejo mundo discursivo de los trabajadores de las plataformas. Pero vayamos por partes.
«Te lo hacen fácil y también depende de la zona que te asignen, pero es fácil porque claro, sí, yo empezaba a las 8 y a las 14 ya había terminado. Pero cuando pasas a lo que se llama rider standard, que ya repartes paquetería completa, ya tienes 150 o 180 paquetes» (trabajador de Madrid).
Proyecto PLATCOM
El proyecto PLATCOM nació de nuestro interés por mirar de cerca una de las grandes transformaciones contemporáneas: la expansión de las plataformas digitales en la vida cotidiana. Entre 2020 y 2024 con un grupo de 14 colegas seguimos el rastro de quienes trabajan en la llamada “última milla” (repartidores, conductores, trabajadoras de cuidados y limpieza, gestores de alojamientos, etc.) en Madrid, Barcelona y otras ciudades españolas. Estos trabajadores forman una compleja y conflictiva interfaz a la cual se agregan otros actores, desde empresas y sistemas tecnológicos hasta clientes y otros ámbitos pocos conocidos como las dark kitchens. A partir de entrevistas en profundidad, observaciones y análisis de documentos, reconstruimos cómo se trabaja en/para empresas como Glovo, Uber, Amazon, Airbnb o Just Eat.

«(Dicen:) Te vamos a pagar tanto al mes por hacer dos artículos al día de tal hora a tal hora. Los tienes que entregar y te vamos a facturar […] y lo arreglaron, básicamente diciéndonos que no teníamos que ir obligatoriamente, o sea, que íbamos si queríamos. La oficina estaba ahí, pero no teníamos ninguna obligación porque ellos no tenían falsos autónomos, pero en realidad sí tenían falsos autónomos» (Trabajadora de Barcelona).
A diferencia de otros estudios, en PLATCOM no quisimos limitarnos a denunciar la precariedad o el control algorítmico; buscábamos entender las competencias que estos trabajadores desarrollan, sus estrategias de cooperación y resistencia, sus aprendizajes informales y las formas en que narran su experiencia. El trabajo de campo nos permitió comprender que las plataformas no son simples intermediarias tecnológicas: reorganizan relaciones laborales, producen nuevas jerarquías, desplazan riesgos hacia los trabajadores y prometen libertad mientras generan dependencia; al mismo tiempo, ofrecen un espacio laboral y contención económica para inmigrantes recién llegados, incluso sin papeles. En ese cruce entre flexibilidad, vigilancia, autonomía y vulnerabilidad, fuimos desarrollando una radiografía crítica y situada del trabajo en plataformas en España, marcada además por la pandemia de COVID-19 y por el debate abierto tras la Ley Rider aprobada en mayo de 2021. Hoy me interesa hablar sobre los discursos de esa fuerza de trabajo.
«Te vuelves esclavo y eso era lo que éramos, éramos como esclavos de las horas, del tiempo, de las cosas (…) Hay que cazar estas horas, que si no después no se trabaja» (trabajador de Madrid).

Un par de palabras sobre dos eventos que marcaron la investigación. La pandemia de COVID-19 y la Ley Rider irrumpieron durante el trabajo de campo como acontecimientos inesperados pero decisivos. La primera alteró rutinas, ingresos y formas de entrevistar a los actores (tuvimos que pasar en pocos días a una etnografía online); la segunda reconfiguró expectativas, conflictos y posiciones laborales. Sin querer, el proyecto PLATCOM comenzó antes de la aprobación de esa norma jurídica y concluyó después. Ambas disrupciones nos permitieron observar y analizar un ámbito laboral en plena transformación.
«La ciudad se forma como si fuera una colmena, se divide en cuadrículas para que, a la hora de hacer las recogidas (…) Al fin y al cabo,se genera una especie de telaraña porque claro, el cliente final, cuando compra, realmente ni le está comprando a Amazon si es un tercero ni el repartidor es Amazon» (empresario intermediario de Barcelona).
Talking about platforms
Nos los pienso aburrir con el desarrollo metodológico y analítico (para eso pueden consultar los materiales que figuran al final de este texto). Podríamos decir que en el trabajo en plataformas se expresan infinidad de actores y con variadas voces y entonaciones. En las entrevistas que realizamos los principales actores discursivos eran riders, repartidores, trabajadores autónomos, falsos autónomos, empleados, propietarios de apartamentos o pequeñas empresas intermediarias y personal de limpieza o cuidado.

«¿Por qué crees que prefieren a las filipinas? Muchas de las señoras españolas prefieren a las filipinas, porque las filipinas no dicen ni mu. A veces sabe mal decirlo, pero es que es la verdad” (trabajadora de Barcelona).
En casi todos los discursos emergía con fuerza la figura de los inmigrantes como actores de una trama social y económica marcada por la precariedad, los permisos, las jerarquías y los conflictos cotidianos. En cambio, otros actores que también forman parte de esa interfaz laboral, como los sindicatos o el Estado, no aparecían explícitamente en los discursos. Pertenecían al mundo de lo «no dicho«. Al máximo, el Estado casi siempre se presentaba bajo formas al borde de lo represivo. Por ejemplo, nuestros entrevistados mencionaban mucho a “Hacienda” (por el pago de impuestos) o la “policía” y la “Ley Rider” como vectores institucionales, no siempre bien vistos, de control y regulación.
«(Me gusta) básicamente la posibilidad de ser mi propio jefe, andar en bici y andar afuera» (trabajador de Barcelona).
Abundan las metáforas en el discurso de los trabajadores de las plataformas. Ellas convierten la precariedad en imágenes contundentes. Conceptos como «malabaristas», «esclavos», «soldados», «materia prima» o «carne de cañón» son comunes. Las plataformas, a su vez, aparecen como «monstruos», «agujeros negros», «colmenas» o «telarañas». No son simples adornos retóricos: estas metáforas condensan agotamiento, competencia y dependencia. El discurso cuenta una experiencia laboral hecha de (des)equilibrios permanentes, desgaste físico, reglas opacas y una adaptación constante para no quedar fuera del juego.
«Soy libre, soy libre (risas). Soy libre, yo lo prefiero. Porque si quiero, trabajo cinco horas, y mañana cuatro, y pasado ocho. Pero nadie me dice (…) no tengo un horario fijo y no tengo que estar ahí sí o sí. Comprendo que eso tiene sus ventajas, ¿sabes? que te pagan vacaciones y tal, pero bueno, aquí te las pagas tú, si tienes dinero, ¿sabes?» (trabajador de Madrid).

Sin embargo, no todo es precariedad. La gran paradoja es que muchos trabajadores no llaman “trabajo” a lo que hacen en las plataformas. Lo ven como complemento, transición o salida de emergencia. El «trabajo» siempre está en otro lugar o tiempo futuro. Ya llegará. A la vez, en muchos casos los trabajadoers valoran de manera muy positiva poder elegir horarios, moverse por la ciudad o «sentirse su propio jefe«. Esa libertad convive con la inseguridad, la falta de derechos y el control tecnológica en un entorno a menudo gamificado.
«La pantalla es muy básica, de hecho, no sabes ni que estás en Amazon. La pantalla más bien parece como de videojuego» (trabajador de Barcelona).
¿Un mundo de esclavertad?
En el discurso de los trabajadores de plataformas, lo que no se dice también importa. Como ya mencioné, el Estado, pese a su papel regulador, casi no aparece. Solo asoma de forma indirecta: la Ley Rider, las multas de la policía, Hacienda o los tribunales. Algo similar ocurre con los sindicatos, mencionados de manera ocasional y con escasa presencia en la vida cotidiana del trabajo gig. Esta ausencia revela una dificultad mayor: organizar a una fuerza laboral dispersa, flexible y muy individualizada. En algunos casos, la presencia de inmigrantes también puede influir en la percepción distante o negativa de las organizaciones sindicales españolas.
«Me encanta ir en bici y ofrecer un servicio para la gente que no quiere salir de casa o que no puede por el tema que tenemos ahora del COVID. Ofrecer un servicio a esas personas» (trabajador de Barcelona).
Existe una tensión que atraviesa casi todos los discursos. Muchos trabajadores de plataformas no ven esa actividad como un empleo real, sino como algo temporal o complementario mientras buscan otro trabajo. Esa percepción tiene efectos importantes: dificulta la organización colectiva, reduce la identificación laboral y favorece la aceptación de las condiciones impuestas por las empresas. La gamificación refuerza esta ambigüedad: interfaces y rutinas se parecen a un videojuego, aunque detrás se esconda una realidad que late al ritmo de la precariedad laboral y el taylorismo algorítmico.
«Tienes que estar como el malabarista de los platitos chinos» (trabajador de Barcelona).
Como ya vimos, los trabajadores de las plataformas suelen verse como sus propios jefes: valoran elegir horarios, organizar su carga de trabajo y moverse con cierta autonomía. Pero esa libertad tiene un reverso: inseguridad, falta de protección y dependencia de reglas empresariales opacas. Para nombrar esa tensión propusimos el término esclavertad: una mezcla de libertad y servidumbre. El concepto resume esa experiencia ambivalente, en la que la flexibilidad convive con la explotación y marca una ruptura con las tradicionales modalidades de empleo, a mitad de camino entre lo formal y lo informal.

Las transformaciones identificadas por PLATCOM van mucho más allá de los discursos. Tampoco son un fenómeno local: a medida que la economía mundial se plataformiza, estas transformaciones se están dando a escala global. Por otro lado, ciertos posicionamientos políticos o electorales no son ajenos a estos cambios en el ámbito del trabajo. En una entrevista realizada en 2023, el antropólogo argentino Pablo Semán sostenía que
«muchos de los votantes (de Javier Milei) pertenecen a la economía informal, que no está protegida y que se hace día a día. Tienen otra experiencia, piden que los dejen circular, lo básico en la vida del repartidor. Es: laissez faire, laissez passer. Para ellos, esa posición no es producto de la lectura de autores liberales. Es el producto de su propia experiencia».
Todo un aviso para los que estén interesados en hacer política en tiempos de esclavertad.
Bonus tracks
El Proyecto PLATCOM dio lugar una conferencia internacional, una serie de artículos científicos, un canal de YouTube con entrevistas a trabajadores, un mini documenal sobre Platform Studies (en inglés) y un libro colectivo con 30 autores de 11 países que ya se encuentra en la recta final y será publicado en 2027 por Wiley. Recomendamos comenzar por el Libro Blanco del proyecto PLATCOM (en castellano e inglés).
Artículos
- Scolari, C.A., Dornaleteche Ruiz, J. & San José de la Rosa, M.C. (2026). Talking About Platform Labour: The Voice of the Last-Mile Workers, Between Freedom, Exploitation and ‘Slaverty’. Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=7300040 or http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.7300040
- Scolari, C. A., Guerrero-Pico, M., Piña, M., & Establés, M.-J. (2026). Beyond the easy gig: Platform work literacies among location-based on-demand workers in Spain. Convergence: The International Journal of Research into New Media Technologies First published online March 19, 2026. https://doi.org/10.1177/1354856526143743
- Dornaleteche, J. , Scolari, C.A. & San José, C. (2025). El yo neoliberal en la era de las plataformas: entre autonomía y precariedad. Cuadernos.info. https://doi.org/10.7764/cdi.62.92212
- Piña, M., Establés, M.-J., & Guerrero-Pico, M. (2024). Double the Tasks, Double the Control: An Analysis of Workers’ Practices to Increase Visibility in Cleaning, Care, and Accommodation Platforms in Spain. Critical Sociology, 0(0). https://doi.org/10.1177/08969205241287418
- Pires, F., Tomasena, J. M., & Piña, M. (2024). Delivery riders’ cultural production in Spain: A thematic analysis of their self-representation on YouTube. Convergence, 30(1), 588-604. https://doi.org/10.1177/13548565231161252
- Scolari CA, Piña M, Guerrero-Pico M. Communication platforms, workforce and informal learning. White paper of the PLATCOM project. Barcelona: Universitat Pompeu Fabra; 2024. 16 p.
- Scolari CA, Piña M, Guerrero-Pico M. Plataformas de comunicación, fuerza de trabajo y aprendizaje informal. Libro Blanco del proyecto PLATCOM. Barcelona: Universitat Pompeu Fabra; 2024. 16 p.
El proyecto PLATCOM (2020-24) fue financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Agencia Estatal de Investigación (Referencia: PID2019-109846RB-I00).
Voy a tener que leer el material de apoyo. No hay libertad en el trabajo «en blanco» o regulado por la ley, no veo cómo puede haberlo en condiciones de esclavitud. Es una opinión, la mía porque no leí todo, des-informada. Pero «ganarás el pan con el sudor de tu frente», no suena a libertad.
Bueno, igualmente felicito el esfuerzo porque ustedes se ocuparon de tanta gente en este planeta que vive en condiciones laborales inhumanas. Gracias.