No entender.

Termina el 2025, otro año plagado de viajes, conversaciones, lecturas y escrituras. A lo largo de estos meses conocí lugares muy inspiradores, desde la ciudad de Popayán en Colombia hasta el CERN de Ginebra, las ruinas de Caral en Perú, el Museo de Ciencias Naturales de La Plata o las costas y volcanes de Costa Rica. Pura vida. También participé en congresos y otros eventos académicos en Sheffield, Londres, Lima y Denver, además de mis visitas ya habituales a México e Italia. El gran apagón del lunes 28 de mayo, ese simulacro del apocalipsis, me agarró en Madrid. En buena parte de esos lugares los temas de conversación fueron los mismos: la desintegración del orden mundial, la evolución del ecosistema mediático y la emergencia de las inteligencias artificiales. Escribí sobre ellos en estas páginas:

Fue un año intenso, con muchas clases de grado y posgrado. Los experimentos de incorporación de las inteligencias artificiales en las clases funcionaron bastante bien (ver The kids are alright – Curso 2024-25). En 2026 seguiremos promoviendo el uso transparente y crítico de estas polémicas tecnologías. También fue un año donde los proyectos de investigación me ocuparon muchas horas. El proyecto LITERAC_ia, que coordino con María del Mar Guerrero, entró en su mejor fase: el trabajo de campo con adolescentes. Hasta marzo del nuevo año seguiremos recopilando información sobre los usos de las IA a través de talleres y entrevistas en las escuelas de Madrid y Barcelona. Alrededor de LITERAC_ia está creciendo una red internacional de colegas interesados en aplicar la misma metodología para comprender cómo los adolescentes están usando las inteligencias artificiales y promover, una vez más, un uso transparente y crítico. A partir de 2026 comenzaremos a difundir los resultados de esta investigación.

Lectoescrituras

Para variar, el 2025 fue un año de lecturas. Algunas (por ejemplo sobre las inteligencias artificiales) las reseñé aquí mismo. Sigo recomendando el pequeño gran volumen de Lluis Nacenta o el tratado crítico de Daniel Innerarity. A ellos agregaría dos volúmenes: Estética artificial de Emanuele Arielli y Lev Manovich y The Synthetic Eye de Fred Ritchin. Cualquier persona interesada en los desafíos de las inteligencias artificiales en el campo de la creación, el arte y las imágenes debería, al menos, darles una ojeada.

Me pasé el año leyendo infinidad de textos sobre la evolución de los medios. Objetivo: alimentar las páginas de Homo Mediaticus, el volumen que saldrá en mayo de 2026. Este nuevo libro, publicado por editorial Ariel, cuenta la historia de la humanidad a partir de 25 fósiles mediáticos. No haré espóilers, pero el libro comienza con un hashtag neandertal creado hace 40.000 años y termina con el iPod. Para escribir Homo Mediaticus tuve que repasar decenas de artículos y libros sobre las viejas formas de comunicación. También recabé información de primera mano de antropólogas que estudian pinturas rupestres, expertos en quipus e historiadores del cine. Pero dije que no haría espóilers.

En 2025 leí menos que otros años porque escribí más. Mientras trabajaba en Homo Mediaticus publiqué varios artículos y capítulos, casi todos en inglés, sobre medios, evolución, plataformas y mediatizaciones. Como siempre, los voy sumando a mi web Modernclicks.net. Trato de publicar en revistas de acceso abierto, pero no siempre es posible. Todo un tema, el negocio (¿burbuja?) de las publicaciones científicas.

Más lecturas. Licitra. Muzzio. Lem. En Crac, Josefina Licitra espera una llamada de su padre que no llega (al revés que en La Llamada de Leila Guerriero). Diego Muzzio nos lleva a la Argentina del siglo XIX con un ojo de Goliath puesto en la fiebre amarilla y otro en los daguerrotipos. Stanislaw es el mejor ensayista de la ciencia ficción. Relecturas. Walsh. Piglia. Comienzan a aparecer estudios que profundizan en la formación de muchos escritores en el corazón de la industria cultural. Por ejemplo, Enigma Walsh. La escritura del oficio de Raúl Horacio Campodónico. Hubo un Walsh antes de Operación Masacre, un trabajador de las líneas de producción impresas que escribía, editaba y traducía para alimentar esa hambrienta maquinaria. Me interesan mucho las reflexiones de Ricardo Piglia sobre la materialidad de los medios y su influencia en las formas narrativas (¿usó Walsh una grabadora a la hora de recoger los testimonios que llevarían a Operación Masacre?). Si nos ubicamos en el cruce de materialidad, medios y narrativa, la crítica literaria de Piglia camina por delante de la investigación en comunicación. Hace un par de semanas hablé sobre este tema en la Universidad Nacional de La Plata («Materia y ficción. Del giro lingüístico al material”).

Materialidades

Dos libros para terminar: Antes que nada de Martín Caparrós y No entender de Beatriz Sarlo. Dos libros de memorias, dos recorridos intelectuales diferentes pero con innumerables cruces políticos, culturales y literarios. Como escribí en Twitter/X, hay que tener los huevos bien puestos para escribir Antes que nada. A diferencia de Sarlo, Caparrós cuenta casi todo. Ahí esta su vida, sus muertes, sus viajes y sus textos. En comparación, Beatriz Sarlo cuenta muy poco en sus «memorias de una intelectual». Desde el vamos lo aclara: «en este libro no se hablará de política». No solo de política: en el libro no se habla de muchas otras cosas. Es tanto lo que falta… pero lo que cuenta supera cualquier vacío.

Me aburrieron las transcripciones de las clases de Beatriz Sarlo en la UBA (Clases de Literatura argentina). Prefiero a Piglia como crítico literario, es mucho más fresco y creativo. Tengo la impresión de que Sarlo, en sus clases, por más que se esforzara no terminaba de dejar atrás los Cultural Studies. Sus ensayos, en cambio, son siempre filosos e indispensables (ahora que lo pienso, juraría que en No entender Sarlo no menciona a Piglia. Otra ausencia).

Pero No entender es otra cosa. Juega en otra liga. Ahí Beatriz Sarlo Sabajanes reconstruye su constitución como lectora, nos mete en su novela familiar y abre el album de fotos y situaciones que la llevaron a ser una «intelectual». Retomando sus palabras, en estas páginas «se gana el derecho a la primera persona». El peronismo, Buenos Aires, los sesenta, su padre, las bibliotecas, el alcohol, las maestras, El Capital y el Di Tella también se ganaron el derecho a pertenecer a estas páginas. De paso, Sarlo ajusta cuentas con el feminismo y, para mi deleite, dedica no pocas páginas a hablar de la materialidad de los procesos de producción impresa. Su experiencia como escritora, correctora, editora y traductora en Eudeba y en el Centro Editor de América Latina la acercan al Rodolfo Walsh pre-Operación Masacre. El trabajo en esas editoriales, donde «se hablaba de literatura en continuado» y «la competencia era mal vista y todos aprendíamos de todo», valían más que un posgrado. Pero la cosa no termina ahí. Antes de terminar unas breves memorias que saben a poquísimo, Beatriz Sarlo dedica una última reflexión a las postales que me hubiera encantado citar en Homo Mediaticus (sí, es otro espóiler).

No entender

Antes que nada no es el mejor libro de Caparrós (mi favorito es El Interior, aunque él preferiría redundantemente pasar a la historia por La Historia), pero No entender es, de lejos, lo mejor que ha escrito Beatriz Sarlo.

Les deseo un excelente 2026, pleno de lecturas, conversaciones y abrazos.

Y nos seguiremos cruzando aquí o en las redes, siempre tratando de entender. Porque «si no se entiende, no vale la pena».

5 Comments

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  1. Avatar de Patricia Nigro

    Cuánto trabajo excelente compartido con colegas. Muchas gracias, Carlos.

  2. Avatar de Fernando Nizzola

    Estimado Carlos, gracias por compartir estos recursos, y por la guía en el relato. Son una brújula en la búsuqeda de mantener los pies en el suelo, cuando todo parece estar «patas para arriba». Te deseo un excelente 2026.

  3. Avatar de Beatriz Vaitkevicius
    Beatriz Vaitkevicius diciembre 30, 2025 — 6:36 pm

    Gracias Carlos!
    Maravilloso final para este 2025.

    Y nos seguiremos cruzando aquí o en las redes, siempre tratando de entender. Porque «si no se entiende, no vale la pena».

    From #hipermediaciones:

    Y por esos misterios del éter (palabra en desuso) llegué a hipermediaciones.
    En realidad busqué info sobre La semiosis social 2 y ahí apareciste.
    No me eras desconocido, fui secretaria de Eliseo Verón durante los últimos 7 años de su vida hasta el día de su partida, un ya lejano 15 de abril de 2014.

    Y justo finalizaste con los libros de Caparrós y Sarlo, que apenas salieron corrí a comprarlos.

    Cosas que suceden y nos dibujan una sonrisa en estas épocas bastante incomprensibles, jaja!!

    Por un 2026 en el que sigamos tratando siempre de comprender.

  4. Avatar de Lucrecia Escudero Chauvel
    Lucrecia Escudero Chauvel diciembre 30, 2025 — 9:36 pm

    Como siempre Carlos nos trae ideas vitales sobre el funcionamiento de la esfera semiotica. Su reflexion tiene la pureza de una esfera que nos genera un movimiento circular.
    El tema de Homo Mediaticus (un guino a Umberto Eco del que se cumplen 10 anos de su muerte)
    es apasionante: una transformacion tecnica y humana a la vez.
    Gracias Carlos por terminar el ano hablando de los temas que nos apasionan.
    Te deseo a ti y a tu equipo un 2026 lleno de proyectos.

  5. Avatar de Diego

    Que gran ejemplo de laburo.!
    Siempre se aprende mucho.

    Buenas recomendaciones

    Salud a Carlos Alberto. Con eso.lo demás viene solo.

    Abrazo 🫂 desde la.calurosa CABA.

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