Atrapados en las plataformas.

Geert Lovink es un reconocido teórico e investigador de los medios digitales que desde hace más de tres décadas viene mapeando las transformaciones del ecosistema mediático. En español se han publicado algunas de sus principales obras, por ejemplo Redes sin causa: Una crítica a las redes sociales (UOC Press, 2016) y más recientemente Tristes por diseño: Las redes sociales como ideología (2021). En 2004 Lovink fundó en la Amsterdam University of Applied Science (HvA) el Institute of Network Cultures, un centro de referencia para todos los investigadores interesados en la evolución de la red sociotecnológica en un contexto de creciente digitalización. En este post reseñaré su último libro, Stuck on the Platform, un volumen publicado hace un par de meses y que compré en una librería de Amsterdam mientras asistía a la conferencia Global Perspectives on Platforms and Cultural Production.

(Más allá del) malestar en la cibercultura

El título del nuevo libro de Geert Lovink, Stuck on the Platform, algo así como «atrapado en la plataforma», me llevó a pensar que se trataba del enésimo texto de corte apocalíptico dedicado a despotricar contra las redes digitales. Pero Geert Lovink no es Byung-Chul Han y ya desde las primeras páginas nos ahorra el insoportable lloriqueo tanguero del filósofo coreano-alemán. Sin bajar la guardia crítica, todo lo contrario, Geert Lovink va desgranando las diferentes aristas de la vida en las plataformas sin caer en los planteos orwellianos tan de moda en estos últimos años. Por el contrario, Lovink condimenta el libro con diferentes propuestas de intervención que lo convierten en una lectura indispensable para comprender los problemas que atraviesa el ecosistema mediático y comenzar a trabajar en su superación.

Veamos el índice del libro:

  • Introduction: Phantoms of the Platform, or the Internet’s Muddy Enlightenment
  • 1. The Anatomy of Zoom Fatigue
  • 2. Requiem for the Network
  • 3. Exhaustion of the Networked Psyche: Exploring Online Hyper-Sensibilities
  • 4. Stuck on the Platform: Notes on Online Regression
  • 5. Minima Digitalia
  • 6. Delete Your Profile, Not People: Comments on Cancel Culture
  • 7. Crypto-Art Annotations and other MoneyLab Findings
  • 8. Principles of Stacktivism
  • Conclusion: Reconfiguring the Techno-Social

Como se puede observar, Lovink repasa los principales síntomas que aquejan la vida online, desde la fatiga de Zoom hasta la cultura de la cancelación o la casi desaparición de una concepción abierta y democrática de la web debido a la emergencia de las plataformas controladas por las grandes corporaciones («One explanation for the dissapearance of the network is the rise of the platform»). Respecto a ese pasaje de la web a la plataforma, Lovink piensa que esta transición no ha sido suficientemente teorizada:

The demise of the network logic has not been properly theorized. Networks have become a secondary invisible layer in «the stack». A «remediation» effect has come into play: the content of the platform is the network, a variation of McLuhan’s thesis that the content of the new medium is the old one. However, this can only happen if my list of «friends» or «followers» actually constitutes an active network. Platform are worthless if the consist of fake or dead networks. Platforms only come into being -and generate their desired extractive value- if there are actual exchanges and interactions happening».

Los días donde surfeábamos inocentemente la web ya son parte del pasado. Sin embargo, los discursos críticos que prevalecen en el debate público no van más allá del denuncismo. Lovink lo tiene clarísimo:

The problem is not the avalanche in internet-critical literature itself, but its limited impact and the lack of a political roadmap on how to change the internet architecture (…) Critical scholarship seems to be unable to produce anything other than belated revelations without consequences.

En otro párrafo Lovink retoma un afilado texto de Lee VinselYou’re Doing It Wrong: Notes on Criticism and Technology Hype«) para arremeter contra la visión apocalíptica y poco científica de Shoshana Zuboff:

The film The Social Dilemma and Shoshana Zuboff’s book, The Age of Surveillance Capitalism, overstate the abilities of social media firms to directly influence our thoughts and provide near zero evidence for it.

En breve: según Lovink la explosión de discursos críticos sobre la explotación de datos, los algoritmos y los peligros de la Inteligencia Artificial no llegan a generar una diferencia. La negatividad destruye lo viejo pero no alcanza a crear lo nuevo. A lo largo de más de doscientas páginas Lovink desgrana un rico (meta)discurso crítico sobre las plataformas y los banales discursos que nacen y crecen a su alrededor. Sería ideal que cualquier investigación sobre las plataformas o los procesos de plataformización, como así también toda reflexión teórica sobre el carácter injusto y desequilibrado de las redes digitales, comenzara a tener en cuenta las contribuciones que Geer Lovink propone en Stuck on the Platform.

Puntos de agregación

Un elemento que me llamó mucho la atención fue la trama de autores que menciona Lovink en Stuck on the Platform: si bien algunos fueron un agradable descubrimiento, en otras páginas descubrí que compartimos unas cuantas lecturas. Es más, algunas de ellas ya fueron reseñadas en este blog, desde los trabajos de Caroline LevineEl -nuevo- formalismo contraataca. Libros, interfaces y formas«) hasta los aportes de Benjamin BrattonLa venganza de lo real. Apuntes políticos para un mundo postpandémico«), un autor muy cercano a los planteos que desarrollé en Las leyes de las interfaz. Los trabajos de este último serán fundamentales para pensar alternativas a la actual configuración de las redes digitales. Lovink recupera el concepto de «stack» para proponer lo que denomina «stacktivism«, la fase superior del «hacktivism«. Según Mark Tuters el modelo del «stack»

is intended to include all technological systems as part of a singular planetary-scale computer, a kind of Spaceship Earth 2.0, updated to reflect the demands of the Anthropocene era.

En el discurso de Lovink resuenan los ecos de grandes tecnoutopistas del siglo XX como Buckminster Fuller, pero releídos en clave antropocénica. En este marco, Lovink apuesta no tanto por la creación de (nuevas) «networks» sino en desarrollar

meeting points (note: not platforms). Such hubs or nodes can be designed as points of aggregation, temporary centers of activity. While the platform is aimed at economic exchange and (data) extraction, the aim of the hub is to create community. There can be a thousand hubs but only one plateau.

Lovink también nos advierte: resulta ingenuo pensar que los Estados neoliberales puedan regular las megaplataformas o que las grandes corporaciones acepten reducir la extracción de datos, su principal fuente de ingresos y razón última de su existencia.

To ask corporations to please not collect data is naive. We will not see a revolution based only on regulation and fines.

Según Lovink resulta perfectamente viable construir los «points of aggregation» comunitarios que propone:

European alternatives to the dominant social media platforms no longed based on advertisements and hidden data extraction are entirely possible -and could be built within months.

Una vez creados estos nuevos espacios, se debería gestionar el progresivo éxodo de los usuarios hacia estos nuevos espacios en línea, un nuevo ecosistema formado por «multitude of platforms with different values«.


Coda

Se podrá estar más o menos de acuerdo con los planteos de Geer Lovink en Stuck on the Platform, pero lo que no se puede negar es su contribución a la discusión científica y política desde una posición lejana del discurso orwelliano que hoy hegemoniza las conversaciones sobre estos temas. Respecto al volumen en sí, Stuck on the Platform es una obra con gran despliegue (tipo)gráfico diseñado por Irene Stracuzzi, quien nos regala páginas de respiro plagadas de citas que recuerdan mi Cultura Snack (2019).

Como ya es habitual en este blog, solo que me queda desearles una buena lectura.

Foto de cabecera: Imagen de TVMorfosis Guanajuato 2022

Bonus track

One Comment

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  1. Geert Lovink no es Byung-Chul Han y ya desde las primeras páginas nos ahorra el insoportable lloriqueo tanguero.

    Me encanto la reseña

    Gracias

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